Mientras nuestro querido guerrero estaba mirando alguna forma de calmar al escudo y que dejara de chillar, y se preguntaba cómo era posible que no hubiera nadie en el pueblo, la gente del pueblo estaba corriendo despavorida al bosque pensando que un grupo inimaginable de chalados histéricos, lloricas y a punto de parir les estaban atacando. Les daba igual que su lógica no tuviera sentido, ellos corrían todo lo que podían, los ancianos con artritis, los minusválidos, los que tenían las piernas rotas, los nenes que no sabían caminar.. TODOS de golpe corrían sin importarles el hecho de ellos NO PODÍAN CAMINAR, aunque claro, no caminaban.. CORRÍAN.

Corrían a ciegas, dejándose llevar por el instinto animal (sí, ese que los humanos no tienen) y por lo tanto olieron a los fuertes de su especie, y no, no fueron los de la caballería de caballos-no-alados-maldita-monocracia sino la la caballería campesina con burros y campesinos. Y corrían, corrían aunque ya no respiraran, corrían aunque se cayeran corrían con los brazos, lo importante era correr y huir del ejército ese raro…

Pero, armaron tanto escándalo que pusieron alerta a la la caballería campesina con burros y campesinos, que al ver tanto escándalo, se acojonaron también y se pusieron a correr ellos también huyendo de los que buscaban su protección.