You are currently browsing the monthly archive for Junio, 2007.
Sin comerlo y sin beberlo, nuestro querido guerrero tenía una profesión, un lugar donde dormir y sobre todo, lo que más le interesaba a él en ese momento: comida. Le dejaron una choza pequeña, o mejor dicho un trozo de ella y se le ofreció una moza, que salió corriendo al ver al escudo chillando que quería su chocolate con nata.
Al día siguiente, tocaba ronda y dar informe a la caballería de caballos-no-alados-maldita-monocracia, sobre lo que había sucedido con el dragón, que como estaban tan cansados, habían vuelto a descansar. Ellos, sabían que la dragona-lacitos también había vuelto a descansar y que segurísimo estaba muy cansada para ser molestada con el papeleo y las explicaciones (no era porque tuvieran miedo de molestarla, que ellos son muy valientes, que conste). Así que la caballería campesina con burros y campesinos tenían que llevar el informe (ya se sabe, cosas monocráticas) al castillo Don Lacitos, bautizado así por esa gran hembra que vivía allí (grande de hermosura, no de tamaño, evidentemente).
Cuando nuestro querido guerrero se enteró delo que tocaba hacer (algo similar a enfrentarse a otro dragón) empezó a lloriquear desesperadamente rezando a quien fuera para que cambiaran de idea, pero no. Le dieron una mula muy cabezona, a la que subió mientras el escudo seguía llorando y empezaron a hacer el camino…
El guerrero, aunque esa no fue su intención, empezó la marcha directamente hacia el castillo (justamente donde pulula la dragona con sus lacitos), pero como no entendía muy bien qué había pasado, y además el escudo no sabía explicarse porque sólo lloraba diciendo incoherencias (como que sentía pataditas en su barriga, cosa que precisamente él no tenía).. se sentía algo desorientado. Optó por elegir una dirección al azar, que fue justamente la que le llevaría a la boca de la dragona (los lobos ahora mismo no tienen nada que ver)…
Después de un buen rato de caminata, llegaron a una aldea donde se encontraba toda la “caballería” (burros y campesinos) que habían acompañado a la dragona, celebrando su victoria. Como nuestro querido guerrero no los había visto, pensaba que debían ser fiestas y quiso juntarse al jolgorio, así que optó por ir directamente a una taberna a ver si lograba algo de comida y bebida.
La caballería campesina, en cambio, sí le reconocieron y se pusieron en medio del camino, aunque no se sentían muy seguros (pues tenía un aliado dragoniando y un escudo llorando en su espalda), lograron mantenerse firmes. Read the rest of this entry »
Cuando el guerrero se despertó, no sabía qué había pasado, pero oyó algo que estaba lloriqueando, al acercarse, se sorprendió al ver que quien lloraba era su escudo.
- ¿Por qué lloras? – Le preguntó el guerrero… – ¿Y qué ha pasado aquí?
- Pues.. pues… ¡¡que el dragón resultó ser un calzonazos…!! Buaaaaa – lloriqueó el escudo – ¡¡No es justo!! Yo también quiero un calzonazos dragoniano… buaaaaaa…. ¡¡MALDITA SEA!! ¡¡ EL PUTO FUEGO DRAGONIANDO ME DEBE HABER AFECTADO!!
- ¿Puedo ayudarte en algo? Bueno, si se cómo hacerlo, claro… jjjjje, je, je…
- ¿Me puedes traer chocolate con nata? Creo que tengo un antojo… BUAAAAAAAAAAAA
Así que nuestro guerrero fue en busca de algo que pudiera calmar a Lechuga, como por ejemplo esa cosa llamada “chocolate con nata”.
